Cómo preservar mi patrimonio digital personal

El propósito de este libro es repensar acerca de las reflexiones tecnológicas al respecto de la adopción de las Tecnologías de la Información, pero en especial de aquellas metodologías o “buenas prácticas” que tienen que ver con la preservación o pérdida de los documentos digitales que poseemos en nuestras computadoras personales y dispositivos móviles (en casa, oficina, tableta, teléfono, etc.) así como la de aquellos documentos que de algún modo compartimos con otras personas, bien porque queremos publicar información, bien porque deseamos compartirla en redes sociales.

La destrucción, confusión o preservación de archivos digitales o electrónicos no tiene por qué ser resultado de la casualidad o la suerte y no depende en su mayor parte de productos y servicios que se adquieren. Existen principios, técnicas y metodologías que nos permiten minimizar su riesgo, destrucción y confusión y maximizar su preservación así como su correcta y eficiente administración. Como sucede con muchas otras cosas, es necesario conocer estas herramientas, familiarizarse con su uso y hacerlas un hábito para que realmente se conviertan en elementos eficientes de nuestro quehacer cotidiano en lo concerniente al manejo adecuado de nuestros archivos digitales. Su conocimiento y explotación no está reservada a corporaciones y organizaciones con áreas y personal especializados al efecto, ni se requiere de estudios especiales en informática para dominarlas. Pero una vez aprendidas requieren de forma indispensable de constancia y método –volverlas un hábito– para que funcionen y den resultado. Si sólo se aprenden pero no se siguen, o se siguen muy eventualmente, no darán ningún resultado útil. No se culpe entonces a la herramienta por su uso descuidado.

En palabras de Stephen Hawking: “el mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia; es la ilusión de conocimiento”.

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